¿Dólares como inversión personal? Featured

Un tema recurrente con las alzas intempestivas en el valor del dólar es la duda de si es una buena inversión en términos de las finanzas personales. Repasemos los principales puntos de tal decisión.

1.- Quedó en la memoria colectiva la palabra “devaluación”, y es inapropiada. Ya no es una resolución unilateral del gobierno, sino producto de la oferta y la demanda. Es decir, el peso se “aprecia” o “deprecia” todos los días; incluso, con la intervención del Banco de México, la respuesta final la decide el mercado.

2.- En el corto plazo puede haber ganancias significativas, siempre y cuando acertemos en el sentido del movimiento. El Brexit  es un buen ejemplo; el peso se había apreciado por la expectativa de que el Reino Unido decidiría quedarse en la Comunidad Económica Europea y luego se depreció al saber el resultado. Además, debemos considerar el diferencial entre el precio de compra y venta que demerita la posible ganancia momentánea.

3.- Una conclusión obvia de los dos puntos mencionados es que es una opción con una alta volatilidad y riesgo en el corto plazo e implica tener una información privilegiada para acertar, lo cual la hace una alternativa inadecuada en las finanzas personales.

4.- Sin embargo, considerándola como una posibilidad de largo plazo, el tipo de cambio tiende a cubrir el ajuste de los precios y es por eso que hay esquemas de seguros que contemplan los montos en dólares, permitiendo mantener el poder adquisitivo.

5.- Por tanto, la inversión en dólares es justificable plenamente cuando es utilizada como una cobertura o como una parte de un portafolio que busca diversificarse con el fin de abatir riesgos.

6.- Para darnos una idea de la diferencia de largo plazo, si hubieras comprado dólares hace 10 años hoy habrías ganado alrededor de 70 por ciento, mientras que si lo hubieras depositado en la Bolsa Mexicana de Valores, medida con el IPC, hubieses obtenido 130 por ciento, con todo y las caídas recientes. Por su parte, si lo hubieras dispuesto en Cetes de 28 días, el rendimiento prácticamente sin riesgo sería de 62 por ciento.

Un consejo muy práctico que sucede en todas los ajustes económicos es evitar ser quienes compran por temor al subir y venden mucho tiempo después al ajustarse a la baja. Es el peor negocio; por ejemplo, en 2009 el dólar aumentó por arriba de 15 pesos y rumoraban que podría alcanzar los 20 pesos, cuando en realidad dos años más tarde era menor a los 12.

Twitter y Facebook: @finanzasparami

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