En México, pobres, pero felices ¿Por qué?

En México, pobres, pero felices ¿Por qué? Featured

La semana pasada se dio a conocer el World Happiness Report que elabora la Red para el Desarrollo Sostenible de la ONU y sigue sorprendiendo de que México obtenga un lugar sobresaliente en su percepción de felicidad, ocupando el puesto 24 de 156 naciones participantes en el estudio.

Los primeros, como es usual, son países de desarrollados como Finlandia, Noruega, Dinamarca, Islandia y Suiza. En cambio, Estados Unidos se encuentra en la posición 18, Francia en la 23, España en la 36 y Japón en la 54.

Es increíble que México, a pesar sufrir una elevadísima proporción de pobres, con los niveles más altos de corrupción e inseguridad, destaque como una población feliz en comparación con otras muchas naciones. Si no fuera dicho por un organismo penaríamos que está manipulado.

Podría haber explicación, aquí les ofrezco algunas hipótesis

1.- En el libro “Happiness”, de Richard Layard, reconocido investigador sobre el tema, presenta un capítulo dedicado a la idea de “si eres muy rico, por qué no eres feliz” . El comenta que la satisfacción en relación al ingreso está en función de cómo se confronta con las normas, las cuales dependen de dos elementos: las posesiones de otras personas y lo que frecuentemente se obtiene.

En el primer caso, los sentimientos están gobernados por la comparación social y en el segundo por la habituación. Es decir en los países ricos la competencia y disparidad económica generaría infelicidad.

2.- José de Jesús García Vega, experto en la materia y pionero en la construcción indicadores sobre este tópico, afirma que existe una vinculación entre felicidad y bienestar; sin embargo acepta que el 50 por ciento esta determinado por los genes, un 40 por ciento con lo que hacemos intencionalmente y un 10 por ciento por las circunstancias.

Bajo este supuesto, podríamos pensar que aunque la realidad sea negativa, tenemos genes que nos permite ponerle una mejor cara a la adversidad.

3.- Estarán de acuerdo conmigo que el dinero puede influir en la satisfacción sobre la vida, pues de ahí se deriva el cubrir un mínimo de bienestar y el cumplimento de metas; empero, hay otros aspectos como la espiritualidad, la salud y la familia que son intangibles; esta podría ser otra razón del porque somos más optimistas.

Pareciera que todavía se refleja en la actualidad el espíritu festivo de los mexicanos que describe Octavio Paz en el Laberinto de la Soledad. Pobres pero felices.

Twitter y Facebook: @finanzasparami

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